De los artículos furiosos.
El querer (bien).
Buenas tardes a todos. Como de costumbre, me han tocado las narices y yo voy y exploto. Hoy se trata de querer, pero no de querer como en el libro del buen amor (atribuido años a al Arcipreste de Hita).
Hoy me toca hablar de querer en mayúsculas, contemporáneo y desestigmatizado. Resulta que querer en castellano tiene dos acepciones y la gente como tiene una escolarización y cultura “libre” pues las mezcla y utiliza la que le da la real gana. Por una parte querer de que te apetezca o lo desees, que es una puta mierda de acepción por voluble y caprichosa. Si se quiere como a quien se le ha antojado un paquete de nuggets de mercadona pues te puedes ir a la putísima mierda y sin disculpas. Al menos (aunque tampoco me vale) antojarse como un buen pincho de tortilla, jugosa y de tres dedos de gorda. Con esto llegamos a la otra acepción. Querer como amar, tener cariño, voluntad o inclinación a alguien o algo. ¿Os fijáis en lo decreciente del afecto? Es cuasi profético. De ser “amado” a ser “algo”. Mira a ver si, al final, nos van a decir te quiero como al felpudo de mi casa. Perteneces al hogar, pero tu sitio está al otro lado.
Total, que no es de extrañar que la gente quiera a su puta bola. Que no me parece mal, si de define el querer adecuadamente. Cada cual se mete en sus berenjenales y se deja querer como le rote la veleta. Pero por favor unos mínimos. Para la RAE pido ser un poco consecuente. ¿Os parece medio decente que esta segunda acepción incluya “inclinación a algo”?
Tampoco importa porque voy a hablar de querer a seres sintientes, y esto es importante, sintientes. Quienes me conocéis sabéis que siempre me ha resultado más lógico querer bichos que antropoides. El caso es que tengo la suerte de que la mayoría de personas que me quieren saben hacerlo muy bien (gracias de nuevo) pero casi cada día veo gente queriendo o siendo queridos de puta pena. Pero ¡Vamos a ver!, pedazos de mierda, que no es tan difícil. Si tu sentimiento lleva un posesivo, no estás queriendo. Si tu sentimiento empieza por ti, no estás queriendo. Si no vas a apoyar y respetar no estás queriendo. Estás poniendo el foco en tu jodido ego y no te mereces la categoría de ser humano y menos una acogida.
La sociedad y la humanidad pueden ser un asco, pero yo de este barco no me bajo. Si quieres, quiere bien (dobles sentidos incluidos). Que no digo que querer y ser querido no tenga que doler nunca, porque puede doler y mucho, pero para querer, se escucha, para querer, se prioriza, para querer, se sacrifica, para querer, se acepta. También, para querer, (y esto, lo reconozco, no siempre es fácil), se entiende al objeto de afecto.
Y el final va para quienes quieren “de mierda”. Idos todos a tomar por culo, bien lejos y escondidos.
Min,